martes, 7 de junio de 2011

Expertos mundiales se reúnen en Madrid para vigilar la basura espacial


Los satélites están amenazados por más de 700.000 fragmentos de basura espacial. Para evitar una colisión, es necesario conocer y monitorizar su posición con ayuda de radares y telescopios. Los más de 150 especialistas de todo el mundo que se han desplazado hasta la sede del INTA en la localidad madrileña de Torrejón de Ardóz (Madrid) trataran este y otros temas relacionados con la vigilancia espacial durante el congreso ESS2011Aquí se presentarán los últimos avances y las lecciones aprendidas en las áreas de detección de basura espacial, identificación de riesgos en órbita y seguridad de los satélites.
El evento está organizado por la ESA, cuyo sistema de Conocimiento del Medio Espacial (SSA) jugará un papel central en la conferencia. Este programa, que actualmente se encuentra en su fase preliminar, tiene como objetivo desarrollar e implementar un sistema de alerta temprana en tres áreas: colisiones en órbita, impacto de objetos naturales contra la Tierra y meteorología espacial.
Desde el año 2009 el equipo de SSA de la agencia está trabajando para definir la estructura técnica del sistema, para lo que necesitan evaluar primero la capacidad de la infraestructura ya existente en Europa, como radares de investigación científica y telescopios, que podrían incorporarse al futuro sistema SSA. La estrategia de desarrollo se basa en reutilizar lo máximo posible los recursos nacionales y europeos ya existentes, antes de contratar el desarrollo de los componentes necesarios para cubrir completamente las necesidades del sistema. El año 2011 se centrará en la puesta en marcha de la componente de vigilancia espacial de SSA, una de la más urgente del programa.

viernes, 3 de junio de 2011

Así era el margen del Ebro hace seis millones de años


"Los resultados aportan luz sobre la manera en la que se produjo la bajada del nivel del mar durante el Mesiniense (hace entre 5,33 y 6 millones de años) e implican que la inundación posterior del margen fue extremadamente rápida”, señala a SINC Roger Urgeles, autor principal e investigador en el departamento de Geología Marina del Instituto de Ciencias del Mar (CSIC).
El estudio, que se ha publicado en Basin Research, se basó en la tecnología sísmica de reflexión 3D en un bloque de 2.700 km² en el margen continental del Ebro. Gracias a esta técnica, los investigadores pudieron ver con gran detalle la morfología del margen continental de hace seis millones de años y cartografiar su red de drenaje, su línea de costa y sus valles fluviales, canales, meandros y terrazas.
Según Urgeles, en las imágenes obtenidas se aprecia que el río Ebro de hace seis millones de años erosionó e incidió hasta 1.300 metros en el margen continental. “Las simulaciones numéricas de transporte fluvial y evolución del drenaje demuestran que el Ebro mesiniense tenía unas dimensiones y una cuenca de drenaje similar a la del Ebro actual”, destaca el experto.
Para los investigadores, el periodo estudiado es “muy particular” en el Mediterráneo porque al cerrarse el Estrecho de Gibraltar el nivel del mar en la cuenca bajó de forma “dramática” y expuso los márgenes continentales a los agentes atmosféricos.
El análisis cuantitativo permitió al equipo de científicos determinar la profundidad real a la que se encontraba esta zona del margen continental durante el Mesiniense. Para ello, se restituyó la posición de la línea de costa mesiniense identificada en los datos sísmicos 3D, con técnicas que permiten sustraer los efectos de la subsidencia termal, la flexura de la corteza y el efecto de compactación de los sedimentos.
“La caída del nivel del mar en esa época y en esta parte de la cuenca mediterránea fue de unos 1.300 metros”, asegura Urgeles. Los resultados permiten también determinar la extensión de los cuerpos clásticos asociados a la bajada del nivel del mar. “Son por tanto de interés para la industria petrolera, puesto que estos cuerpos pueden actuar como reservorio de hidrocarburos”.

jueves, 2 de junio de 2011

Los machos de ‘Australopithecus’ se quedaban en casa


“Cuando alcanzaban la edad adulta, los machos permanecían en su comunidad de origen, mientras que las mujeres se marchaban para unirse a otros grupos”, explica a SINC Sandi Copeland, autora principal del estudio e investigadora del departamento de Evolución Humana del Instituto de Antropología Evolutiva Max Planck (Alemania).
El estudio, publicado ahora en Nature, ha permitido analizar, a través del uso de isótopos del estroncio, el esmalte dental de 19 homínidos (ocho Australopithecus africanus y once Paranthropus robustus) cuyos restos se hallaron en las cuevas Sterkfontein y Swartkrans (Sudáfrica).
Los resultados demuestran que solo el 10% de los dientes de homínidos macho no pertenecían a la zona local, mientras que más de la mitad de los dientes de hembras procedía de fuera. “Cerca del 90% de los homínidos macho crecieron en la misma zona donde murieron, es decir, cerca de las cuevas”, apunta Copeland, quien añade que los machos permanecían en el mismo grupo social durante toda su vida.
Según los investigadores, los Australopithecus se caracterizaron por un patrón de dispersión femenino, ya que las hembras no crecieron en las inmediaciones de las cuevas donde se encontraron los fósiles.
Este patrón de dispersión de las hembras aún puede observarse en chimpancés y bonobos. En otros primates, como los gorilas que tienen harenes dominados por un macho, los machos jóvenes se veían obligados a abandonar el grupo familiar.
Una de las razones por las que las hembras abandonaban el lugar de nacimiento era evitar la endogamia, como ocurre con los chimpancés. “En parte, la dispersión de las hembras es impuesta por las estrategias reproductoras de los machos de chimpancés, aunque éstos no empujan físicamente a las hembras fuera de su territorio”, asegura la experta. Este patrón en los homínidos es “de forma parcial” el resultado de la cooperación entre machos.

miércoles, 1 de junio de 2011

Descubren dos nuevos escarabajos endémicos de la Península Ibérica


“Estas especies, de distribución restringida, se habían confundido con otra europea de distribución más amplia (Hydraena saga) y se había ignorado por tanto su historia evolutiva independiente”, explica a SINC Ignacio Ribera, uno de los autores del estudio e investigador del Instituto de Biología Evolutiva (CSIC-UPF) de Barcelona.
Hydraena diazi, una de las dos nuevas especies de escarabajosfue encontrada en el Parque Natural del Montseny (Barcelona). Con una medida de entre 2,2 y 2,4 milímetros de longitud, el insecto también habita en los Pirineos y pre-Pirineos, desde Gipuzkoa hasta Girona.
El estudio, que se ha publicado recientemente en la revista Zootaxa, confirma también la existencia de otra nueva especie, Hydraena fosterorum, descubierta en otra cadena montañosa: la Sierra de la Demanda (Burgos).
Los individuos de esta especie, que también se encuentran en el norte del Sistema Ibérico (Sierra del Moncayo), miden entre 2,15 y 2,30 milímetros. Según Ribera, ambas especies “son exclusivas de arroyos bien conservados”, y son similares a los insectos pirenaicos.
Lo que caracteriza a los insectos son sus órganos genitales masculinos y sus datos moleculares, además del endemismo de la Península Ibérica. “Lo más probable es que se hayan originado en las mismas zonas geográficas en las que ahora se encuentran, por lo que podemos utilizarlas para reconstruir su historia y biogeografía”, recalca el experto.

domingo, 22 de mayo de 2011

Saturno todavía muestra los efectos de una colosal tormenta de 2010


La tormenta que se inició en Saturno en diciembre de 2010 ha producido grandes cambios en las temperaturas, los vientos y la composición atmosférica de una gran región del planeta, e incluso algunos efectos aún perduran. Así lo revela un estudio internacional, con participación española, basado en los datos de la nave espacial Cassini y el telescopio VLT del Observatorio Europeo Austral (ESO) en Chile.
Este trabajo representa la primera vez que se ha estudiado la estructura vertical de una tormenta en Saturno en el infrarrojo térmico (longitud de onda entre 7 y 20 µm) para analizar los enormes cambios en las temperaturas, vientos, composición y nubes producidas por ella”, destaca a SINC Leigh N. Fletcher, investigador de la Universidad de Oxford (Reino Unido) y autor principal del estudio que hoy publicaScience.
El 5 de diciembre de 2010 una gran columna brillante de nubes del “primaveral” hemisferio norte de Saturno generó un sistema expansivo de material nuboso blanco que se fue expandiendo hacia el este y al oeste por los vientos dominantes en la zona. Se detectaba así la sexta tormenta gigante que se registra en Saturno desde 1876, y la primera en ser estudiada desde una sonda espacial: la nave Cassini. También se han empleado los datos del Very Large Telescope (VLT) de ESO.
Aunque ya se habían analizado perturbaciones previas en el planeta gracias a la luz solar reflejada, sus efectos en la estructura térmica, los patrones químicos y de circulación atmosféricas no se habían medido hasta ahora.“Las imágenes térmicas han revelado muchos aspectos sorprendentes de la tormenta, revelando que los efectos de las turbulentas nubes se sintieron en lo alto de la atmósfera de Saturno”, indica Fletcher.
El investigador explica como evoluciona el proceso: “Regiones cálidas de aire flanquean la masa de aire central que se eleva, y estas regiones cálidas irradian energía térmica que brilla más que el resto del planeta. Las hemos denominado ‘faros’ (beacons, en inglés), las más grandes anomalías térmicas que hemos detectado en Saturno”.
“Estos ‘faros’ continúan evolucionando incluso hoy en día, cinco meses después de la primera detección de la tormenta, así que estamos esperando que Saturno se sentirán los efectos en los próximos años”, dice Fletcher.
El estudio confirma que a un mes del comienzo de la tormenta se había perturbado intensamente la temperatura, los vientos y la composición atmosférica entre 20 y 50 grados Norte sobre todo un hemisferio.
La tormenta produjo efectos que penetraron cientos de kilómetros en la estratósfera de Saturno, generaron los‘faros’ de emisión infrarroja brillante, alteraron la circulación atmosférica, modificaron los jets zonales estratosféricos y otros patrones eólicos, y generaron un nuevo y frío vórtice en medio de la perturbación.
A pesar de la gigantesca tormenta, en general el clima de Saturno es mucho más calmado que el del tempestuoso Júpiter, por ejemplo, y este tipo de fenómenos de gran escala (visibles cuando se ve al planeta como un todo) generalmente ocurren solo una vez cada año saturnino.
En la investigación también han participado investigadores españoles de la Universidad del País Vasco y de la Fundación Esteve Duran de Barcelona, junto a científicos de la NASA y otros centros internacionales.

martes, 17 de mayo de 2011

Descartan que haya cúmulos de galaxias que estén viajando hacia otro universo


En 2008, un equipo de investigación dirigido por un científico de la NASA anunció un descubrimiento sorprendente: Cúmulos de galaxias separados por vastas distancias parecían estar viajando en la misma dirección.
Esos resultados contradicen el modelo estándar del universo, que predice que, en su conjunto, la masa dentro de nuestro universo debe fluir al azar, en todas las direcciones, con respecto a la radiación de fondo del cosmos.
La aparente "corriente oscura" unidireccional descubierta por el grupo dirigido desde la NASA, creó un misterio. ¿Qué podría explicar ese movimiento inesperado? Una posibilidad que cobró fuerza fue la de que tal vez otro universo existía más allá de los límites del nuestro, y arrastraba a nuestras estrellas, acercándolas a él cada vez más, a través de la fuerza de la gravedad.
Un nuevo estudio, llevado a cabo por los físicos William Kinney y Dejan Stojkovic, de la Universidad en Buffalo (Universidad Estatal de Nueva York), en Estados Unidos, y por De-Chang Dai (ahora en la Universidad de Ciudad del Cabo, Sudáfrica) contradice la teoría de la corriente oscura, demostrando que las supernovas (las únicas estrellas que por su inmenso brillo son detectables a enormes distancias) ubicadas en diferentes zonas del universo no se mueven de manera sincronizada.
Trabajando con datos de 557 de esas supernovas, los autores de la nueva investigación han llegado a la conclusión de que, si bien las supernovas más cercanas a la Tierra comparten un movimiento común en una dirección, las supernovas más alejadas están dirigiéndose hacia direcciones muy diversas, sin que se aprecie en modo alguno esa corriente oscura unidireccional. La diferencia en el movimiento se acentúa para las estrellas situadas a más de 680 millones de años-luz de distancia de la Tierra.Los resultados coinciden con las predicciones del modelo estándar de la cosmología.

domingo, 15 de mayo de 2011

Crean un nuevo método para usar el metano como materia prima


El metano es una sustancia gaseosa cuya principal característica es la estabilidad: los átomos que forman esta molécula (CH4) están fuertemente unidos y convertirlo en otra sustancia es uno de los retos de la química moderna.
Un equipo integrado por investigadores de la Universidad de Huelva y la Universidad de Valencia, con la colaboración de científicos de Toulouse (Francia), ha conseguido, por primera vez, convertir el metano en propionato de etilo. Para ello, han usado una sustancia (que contiene plata) como catalizador, que hace reaccionar al metano y a otro reactivo -diazo compuesto- para dar lugar al producto final, el propionato de etilo.
El grupo de la onubense había aplicado esta misma metodología con otros hidrocarburos en experimentos previos. Pero trasladarla al metano suponía un problema, ya que es una sustancia muy poco reactiva y cualquier otra sustancia presente en el reactor reaccionaría antes.
Para solucionarlo, los investigadores han usado dióxido de carbono en condiciones supercríticas como medio de reacción. Este CO2 es muy estable y de reactividad baja, es gaseosa a temperatura ambiente. Sin embargo, se convierte en un fluido que puede usarse como disolvente si se somete a unos valores de presión y de temperatura concretos –lo que se denomina ‘críticos’-. Esta fase supercrítica se aplica, por ejemplo, en el proceso de eliminación de la cafeína al café.