Los métodos de predicción actuales son limitados hasta el punto de que, usando estudios históricos junto a determinaciones vía satélite de movimientos de la corteza terrestre y medidas de tensiones en su interior, los científicos pueden determinar cuándo va a ocurrir un terremoto a largo plazo. Sin embargo, la predicción en una escala temporal más corta necesita de otras variables. Una de ellas, son los fenómenos electromagnéticos que ocurren en la atmósfera terrestre y sus capas limítrofes, la corteza terrestre y la ionosfera.
La primera relación entre seísmos y fenómenos electromagnéticos data de 1992. Un artículo publicado en Science propone un mecanismo de detección de la temperatura global del Trópico basado en el estudio de otro fenómeno electromagnético de origen natural: lasresonancias de Schumman. Estudios realizados a posteriori demostraron esta correlación, evaluada a través del promedio temporal del número de rayos.
"Cuando se produce un seísmo, se producen variaciones en las caracteristicas de las resonancias de Schumann, aunque es un fenómeno poco estudiado. Los rayos actúan como generadores de campos electromagnéticos de frecuencia baja y media. Los primeros se propagan a través de la atmósfera y rodean toda la Tierra. Son ondas tienen un espectro muy definido, resuenan a frecuencia de 7.8, 14, 20 y 26 Hz", prosigue.
Precisamente, antes de un terremoto, se han encontrado anomalías en las resonancias de Schumann. "Es decir, se han registrado variaciones que han propiciado la creación de un modelo que nos permitiría predecir los temblores".
En este sentido, el grupo de la UGR pretende realizar simulaciones numéricas y medidas experimentales que mejoren las actuales. "Sin embargo -apunta el investigador- el problema que tenemos en la medición es que son campos extremadamente débiles y con muchísimo ruido. Es como encontrar una imagen en la televisión con muchas interferencias".
El proyecto de excelencia tiene por objetivo mejorar las herramientas de cálculo y de medición, situándolo por debajo del 5%. Además, los investigadores de la UGR pretenden instalar dos observatorios un observatorio en Sierra Alhamilla de medida de ondas electromagnéticas en ELF comunicado por radioenlace digital con una unidad central de procesamiento en tiempo real situada en la Universidad de Almería, conectada a su vez vía Internet con la Universidad de Granada, con el que recoger toda la información disponible.
Mostrando entradas con la etiqueta meteorología. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta meteorología. Mostrar todas las entradas
martes, 23 de noviembre de 2010
jueves, 18 de noviembre de 2010
El futuro climático
Por culpa del cambio climático global, muchas naciones con población numerosa, como por ejemplo Estados Unidos, se enfrentan a una amenaza creciente de sequía severa y prolongada en las décadas que se avecinan. Así lo indican los resultados de un nuevo estudio.Usando un conjunto de 22 modelos climáticos por ordenador, y un índice exhaustivo de condiciones de sequía, así como análisis de estudios publicados previamente, la nueva investigación indica que la mayor parte del hemisferio occidental, junto con amplias zonas de Eurasia, África y Australia, pueden estar bajo la amenaza de sequía extrema en este mismo siglo.
En contraste, ciertas regiones de altas latitudes, desde Alaska hasta Escandinavia, son propensas a volverse más húmedas.
Dai advierte que los resultados de este análisis están basados en las mejores proyecciones actuales de emisiones de gases de efecto invernadero, pero lo que suceda realmente en las décadas venideras dependerá de muchos factores, incluyendo las futuras emisiones reales de gases de efecto invernadero así como la conducta de los ciclos naturales del clima como el fenómeno meteorológico de El Niño.
El estudio de Dai indica que la mayor parte de los dos tercios occidentales de Estados Unidos será significativamente más seca dentro de 20 ó 30 años. Gran parte de esa nación puede afrontar un riesgo creciente de sequía extrema durante el presente siglo.
Entre los demás países y continentes que podrían afrontar un peligro creciente de sequía significativa, figuran:
- Gran parte de América Latina, incluyendo grandes porciones de México y Brasil.
- Regiones que bordean el Mar Mediterráneo, las cuales se pueden volver especialmente secas.
- Gran parte del sudoeste de Asia.
- La mayor parte de África y Australia, con condiciones particularmente secas en ciertas regiones de África.
- El sudeste de Asia, incluyendo partes de China y países vecinos.
El estudio ha desvelado también que cabe esperar que durante este siglo el riesgo de sequía disminuya en gran parte del Norte de Europa, Rusia, Canadá y Alaska, así como en algunas áreas en el hemisferio sur. Sin embargo, el promedio planetario será de mayor sequía.
martes, 9 de noviembre de 2010
¿Cuántas ballenas azules pesa un huracán?
La duda se la plantea el equipo de Robert Krulwich en la NPR, quienes han elaborado otro de esos fantásticos vídeos divulgativos para hacer un cálculo aproximado.
Krulwich calcula primero el peso de una nube normal, una de esas nubecillas blancas y algodonosas que vemos cruzar por el cielo. Teniendo en cuenta que las dimensiones pueden variar, estimaremos que una de estas nubes pesa en promedio alrededor de 100.000 kilos, lo que equivale al peso de unos 2/3 de una ballena azul de gran tamaño. ¿Cuánto pesa una nube de tormenta oscura? Los autores del vídeo calculan la cifra en 47.990.073 kg, es decir que, explican, el interior de una tormenta contendría agua con el peso equivalente al de unas 353 ballenas azules (como para que se te caigan encima).
Y ¿cuánto pesa un huracán? Siguiendo esta progresión, el peso de todo el agua contenida en las nubes que forman un huracán se acercaría a los 50.000 millones de kilos o 50 millones de toneladas, el equivalente, ni más ni menos, que a 360.000 ballenas azules (¡¡!!) dando vueltas a toda velocidad alrededor del ojo del huracán. Resumiendo:
Una nube normal -> 97.976 kilos = 2/3 de una ballena azul
Una nube de tormenta -> 47.990.073 kg = 353 ballenas azules
Un huracán -> 48.987.975.960 kg = 360.000 ballenas azules
Fuente: http://www.planetacurioso.com/2010/11/09/cuanto-pesa-un-huracan/#more-16111
Krulwich calcula primero el peso de una nube normal, una de esas nubecillas blancas y algodonosas que vemos cruzar por el cielo. Teniendo en cuenta que las dimensiones pueden variar, estimaremos que una de estas nubes pesa en promedio alrededor de 100.000 kilos, lo que equivale al peso de unos 2/3 de una ballena azul de gran tamaño. ¿Cuánto pesa una nube de tormenta oscura? Los autores del vídeo calculan la cifra en 47.990.073 kg, es decir que, explican, el interior de una tormenta contendría agua con el peso equivalente al de unas 353 ballenas azules (como para que se te caigan encima).
Y ¿cuánto pesa un huracán? Siguiendo esta progresión, el peso de todo el agua contenida en las nubes que forman un huracán se acercaría a los 50.000 millones de kilos o 50 millones de toneladas, el equivalente, ni más ni menos, que a 360.000 ballenas azules (¡¡!!) dando vueltas a toda velocidad alrededor del ojo del huracán. Resumiendo:Una nube de tormenta -> 47.990.073 kg = 353 ballenas azules
Un huracán -> 48.987.975.960 kg = 360.000 ballenas azules
Fuente: http://www.planetacurioso.com/2010/11/09/cuanto-pesa-un-huracan/#more-16111
Suscribirse a:
Entradas (Atom)