jueves, 28 de octubre de 2010

Los antropoides emigraron de Asia a África

Según el equipo liderado por Christopher Beard, paleontólogo en el Museo Carnegie de Historia Natural en Pittsburgh (EE UU), los antropoides sufrieron un proceso de diversificación evolutivo anterior a la época a la que pertenecen los fósiles recientemente descubiertos en Dur At-Talah, en la región central de Libia, de unos 39 millones de años de antigüedad.
El estudio, que se publica en Nature, sugiere que la aparición de registros fósiles de distintas familias de antropoides en África plantea una primera cuestión: podría ser el resultado de un “asombroso” salto en los registros fósiles anteriores a este período.
Para los científicos, “no es probable que sea éste el caso, ya que los hallazgos del Eoceno (hace más de 34 millones de años) localizados en el norte de África no han demostrado prueba alguna que señale la presencia de una diversidad de fósiles de antropoides, como la que sí muestran los nuevos especímenes encontrados en Libia”.
“Es más probable que hubiese varias especies de antropoides procedentes de otro continente que colonizasen África, hace 39 millones de años, a mediados del Eoceno”, señalan los autores. Los nuevos fósiles, junto a muestras anteriormente obtenidas en el norte de África, demuestran que los antropoides procederían de Asia.
“Si nuestras ideas son correctas, esta colonización temprana de África por parte de antropoides tuvo una importancia capital, y fue uno de los puntos clave de nuestra historia evolutiva”, apunta Beard.
África, el éxito de una migración desde Asia
En aquella época, África era un continente insular. “Cuando estos antropoides entraron en escena, no había ningún otro ser en toda la isla que pudiese competir con ellos. Se desencadenó un período en el que proliferó la divergencia evolutiva entre los antropoides, una de cuyas líneas terminó por desembocar en los humanos. Si nuestros ancestros antropoides más antiguos no hubiesen tenido éxito en su migración de Asia a África, nosotros no estaríamos hoy aquí, sin más”, declara el paleontólogo estadounidense.
Según el investigador, el nuevo y “extraordinario” yacimiento encontrado en Libia demuestra que hace 39 millones de año, existía “una sorprendente diversidad de antropoides que vivían en África, lo que contrasta con el reducidísimo número de antropoides en África en épocas anteriores”.
“La repentina eclosión de tal diversidad sugiere que, probablemente, dichos antropoides colonizaron África procedentes de otro lugar. Ya que no disponemos de restos fósiles anteriores que acrediten su presencia previa en África, actualmente dirigimos la mirada hacia Asia, que consideramos que fue el lugar donde estos animales evolucionaron en primer lugar”, concluye Beard.

martes, 26 de octubre de 2010

El virus marino más grande del mundo

Descubierto en las costas del Estado de Texas (EE UU) a principios de los ‘90, el equipo liderado por la Universidad de Columbia Británica (UBC) en Canadá, determinó que el genoma del patógeno Cafeteria roenbergensis contiene cerca de 730.000 pares de bases, lo que lo convierte en el virus marino más grande del mundo y el segundo más grande tras el virus Acanthamoeba polyphaga mimivirus, que se transmite por agua dulce.
“En EE UU dicen que todo es más grande en Texas. ¡Incluso los virus! Este virus representa uno de los más complejos jamás descubierto, con una serie de genes que en la mayoría de los casos sólo se esperarían en organismos celulares”, explica a SINC Curtis Suttle, coautor del estudio e investigador en el Departamento de Ciencias Terrestres y Oceánicas, Botánica y Microbiología e Inmunología de la UBC.
El trabajo, que se publica en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), demuestra que el virus Cafeteria roenbergensis tiene un genoma mayor que el encontrado en algunos organismos celulares y presume de una complejidad genética que dificulta la diferenciación entre entidades “vivas” y “no vivas”.
“La mayor parte de la maquinaria genética encontrada en este virus sólo se podría esperar encontrar en organismos vivos y celulares, entre los que se incluyen muchos de los genes necesarios para producir ADN, ARN, proteínas y azúcares”, señala Suttle.
Los virus no se pueden duplicar fuera de las células huésped y dependen de las proteínas suministradas por la célula, un límite que normalmente se utiliza para distinguir entre los organismos “vivos” de los “no vivos”. Los virus gigantes desafían esta definición, porque siguen necesitando una célula para duplicarse pero codifican en su propio genoma la mayoría de las proteínas necesarias para dicha duplicación.
‘Asesino’ de zooplancton
El virus Cafeteria roenbergensis infecta a la mayor parte del zooplancton marino, que ocupa una posición clave en la cadena trófica marina. “Cafeteria roenbergensis es uno de los mayores consumidores de zooplancton en los océanos de todo el mundo. El virus CroV mata al zooplancton. Es por tanto un actor importante en los ecosistemas marinos”, apunta el experto microbiólogo.
Según Suttle, el virus supone “una importante vía de transferencia de carbono y de reciclaje de nutrientes en los sistemas marinos y de aguas dulces”. “No sabemos casi nada del papel que los virus desempeñan en este sistema”, afirma el científico canadiense.
“Tenemos pocas dudas de que este virus sea un representante más de un grupo más grande de virus gigantes muy desconocidos pero importantes para la ecología”, concluyen los expertos.

domingo, 24 de octubre de 2010

La galaxia más antigua

Un equipo de astrónomos internacional ha medido la distancia a la galaxia más remota que se conoce. A través de un cuidadoso análisis del débil brillo de la galaxia, descubrieron que la luz observada fue emitida cuando el Universo tenía sólo 600 millones de años de edad, “conocido como corrimiento al rojo de 8,6 (z=8.55)”, según informa el Observatorio Europeo Austral (ESO).
El supertelescopio Very Large Telescope (VLT) de ESO en Chile ha permitido las observaciones, las primeras confirmadas de una galaxia cuya luz está despejando la opaca niebla de hidrógeno que llenaba el cosmos en esa época primitiva. Se trata de la galaxia UDFy-38135539 y los detalles de la investigación aparecen esta semana en la revista Nature.
“Empleando el VLT hemos confirmado que una galaxia detectada previamente a través del Hubble, es el objeto más remoto identificado hasta ahora en el Universo”, dice Matt Lehnert, del Observatorio de París, autor principal del estudio. “El poder de este telescopio y su espectrógrafo SINFONI nos permitieron medir la distancia hacia esta muy tenue galaxia y descubrimos que la estamos observando cuando el Universo tenía menos de 600 millones de años de edad”.
El estudio de las primeras galaxias es extremadamente difícil. Cuando llega hasta la Tierra su luz, que inicialmente fue brillante, se ven muy tenues y pequeñas. Esta débil luz se sitúa principalmente en la parte infrarroja del espectro porque su longitud de onda se ha estirado producto de la expansión del Universo, un efecto conocido como desplazamiento o corrimiento hacia el rojo.
Para hacer las cosas aún más difíciles, en aquella época temprana -menos de mil millones de años después del Big Bang- el Universo no era completamente trasparente y gran parte de él estaba lleno de una niebla de hidrógeno que absorbía la intensa luz ultravioleta proveniente de las galaxias jóvenes. El período durante el cual la niebla aún estaba siendo despejada por esta luz ultravioleta se conoce como ‘la era de reionización’.
A pesar de esta dificultad, la nueva Cámara 3 Wide Field del Telescopio Espacial Hubble de NASA/ESA descubrió en 2009 varios potentes objetos candidatos que podían ser galaxias brillando en la era de la reionización. Confirmar las distancias de objetos tan tenues y remotos es un enorme desafío y sólo se podía lograr de forma fidedigna usando espectrógrafos en telescopios muy grandes basados en tierra, capaces de medir el corrimiento al rojo de la luz de la galaxia.
“Después del anuncio del Hubble sobre las galaxias candidatas, nos dimos cuenta que el VLT podría permitirnos detectar el brillo extremadamente débil de una de estas galaxias remotas y medir su distancia”, dice Lehnert.
Petición especial a ESO
Por petición especial al Director General de ESO, los científicos obtuvieron tiempo de telescopio en el VLT y observaron una galaxia candidata llamada UDFy-38135539 durante 16 horas. Después de dos meses de análisis muy cuidadoso y revisión de los resultados, el equipo concluyó que claramente habían detectado emisiones muy débiles de hidrógeno con un corrimiento al rojo de 8,6, lo que convierte a esta galaxia en el objeto más distante confirmado hasta ahora mediante espectroscopía. Un corrimiento al rojo de 8,6 corresponde a una galaxia vista tan sólo 600 millones de años después del Big Bang.
La co-autora Nicole Nesvadba (Instituto de Astrofísica Espacial) resume este trabajo: “Medir el corrimiento al rojo de la galaxia más distante encontrada hasta el momento es muy apasionante en sí, pero las implicancias astrofísicas de esta detección son aún más importantes. Esta es la primera vez que sabemos con seguridad que estamos mirando una de las galaxias que despejó la niebla que llenaba al Universo temprano”.
Una de las cosas sorprendentes sobre este descubrimiento es que el brillo de UDFy-38135539 no parece ser suficientemente fuerte por sí solo para despejar la niebla de hidrógeno. “Tiene que haber otras galaxias, probablemente más débiles y menos masivas, compañeras cercanas de UDFy-38135539, que también ayudaron a hacer trasparente el espacio alrededor de la galaxia. Sin esta ayuda adicional, la luz de la galaxia, no importa cuan brillante sea, habría quedado atrapada en la niebla de hidrógeno circundante y nosotros no habríamos sido capaces de detectarla”, explica el co-autor Mark Swinbank (Universidad de Durham).
El co-autor Jean-Gabriel Cuby (Laboratorio de Astrofísica de Marsella) comenta: “Estudiar la era de reionización y formación de galaxias es empujar al límite la capacidad de los telescopios e instrumentos actuales, pero éste es justamente el tipo de ciencia que será rutina cuando el European Extremely Large Telescope de ESO –que será el telescopio óptico e infrarrojo cercano más grande del mundo- esté operativo”.

jueves, 21 de octubre de 2010

Reciclaje biológico de CO2

.Cada año, alrededor de 30.000 millones de toneladas de dióxido de carbono son bombeadas a la atmósfera terrestre desde centrales eléctricas, automóviles y diversas fuentes industriales que dependen de los combustibles fósiles. Los científicos que buscan reducir los efectos del dióxido de carbono en el clima de la Tierra han iniciado experimentos sobre el almacenamiento del gas bajo tierra, un proceso conocido como secuestro de carbono. Sin embargo, todavía hay muchas dudas con respecto a la seguridad y la eficacia de esa estrategia
La ingeniera Angela Belcher del MIT está ahora trabajando en una nueva estrategia que permitiría no sólo eliminar el dióxido de carbono del medio ambiente, sino también convertirlo en algo útil: carbonatos sólidos que podrían ser usados en la construcción de edificios.
Aplicando la ingeniería genética a la levadura común de panadería, Belcher, Roberto Barbero y Elizabeth Wood han creado un proceso que convierte el dióxido de carbono en carbonatos que podrían ser utilizados como materiales de construcción. Su proceso, que ha sido probado en el laboratorio, puede producir cerca de un kilogramo de carbonatos por cada medio kilo de dióxido de carbono capturado.
Los investigadores esperan adaptar próximamente la técnica para su uso práctico a escala industrial, lo que permitiría utilizarla en centrales eléctricas y fábricas.
Para crear el proceso impulsado por la levadura, Belcher se inspiró en animales marinos que construyen sus robustas conchas a partir del dióxido de carbono y los iones de minerales disueltos en el agua de mar. (Su tesis doctoral de 1997 se centró en el abulón, un caracol de mar que produce conchas excepcionalmente fuertes, hechas de carbonato de calcio).
Algunas empresas han comercializado un proceso que captura el dióxido de carbono y lo convierte en un material sólido, pero tal proceso depende de un componente químico para capturar el CO2. El sistema biológico del equipo del MIT es mucho más eficiente y no requiere ninguna sustancia tóxica ni altas o bajas temperaturas.

Fuente: http://www.amazings.com/ciencia/noticias/201010a.html

domingo, 17 de octubre de 2010

T. rex, el gran caníbal

El rey de los dinosaurios no se conformaba con otros dinosaurios para alimentarse, también recurría a los individuos de su misma especie. Durante un trabajo de análisis y búsqueda de colecciones de fósiles de dinosaurios, Nick Longrich, investigador en la Universidad de Yale, descubrió un hueso con unas marcas particularmente grandes.
Dada la antigüedad y el origen geográfico del fósil, las marcas eran obra de un T. rex. “Se trata del mismo tipo de señales que podría haber dejado cualquier gran carnívoro, pero en Norteamérica occidental hace 65 millones de años, el único gran carnívoro presente era el T. rex”, explica Longrich. La sorpresa llegó cuando los científicos descubrieron que los huesos también pertenecían al tiranosaurio.
Tras examinar unas cuantas docenas de huesos de T. rex procedentes de distintas colecciones de fósiles de varios museos, encontró un total de tres huesos de los pies (incluidos dos metacarpios correspondientes a dedos pulgares) y un hueso de una pata donde se apreciaba la prueba del canibalismo entre los T. rex.
“Sorprende ver la frecuencia con la que, aparentemente, se producía el canibalismo. No estamos totalmente seguros de qué implica todo esto”, señala el investigador principal del estudio que se publica en PLoS ONE.
Cazar para alimentarse
Según el equipo de científicos, el fósil procede de una presa cazada para comer, pero no están seguros de si podrían ser el resultado de la acción de animales carroñeros o bien la consecuencia última de enfrentamientos y peleas.
“Si dos T. rex combatiesen hasta la muerte, el vencedor podría optar por merendarse a su adversario. Es algo normal para los grandes carnívoros de la era moderna. Representa un método cómodo y eficaz para eliminar la competencia y al mismo tiempo, obtener algo de alimento”, apunta Longrich.
Sin embargo, parece que las marcas se realizaron transcurrido cierto tiempo tras la muerte. Si un dinosaurio mataba a otro, pudo comerse la mayor parte de la carne del cadáver y luego aprovechar piezas más pequeñas, como los pies o los huesos de las extremidades.
Aunque hasta ahora sólo se conoce a otro dinosaurio caníbal, el Majungatholus, Longrish afirma que la práctica “probablemente fuese más común de lo que pensamos”. Un examen minucioso de los huesos fósiles podría “arrojar más pruebas de que había más especies que también consideraban a sus congéneres como presas”, añade el investigador.
El hallazgo representa una pista clave y arroja luz sobre los hábitos alimentarios de estos depredadores. Mientras que los grandes carnívoros modernos cazan en manadas, el T. rex “probablemente” actuaba de forma independiente. “Estos animales eran de los mayores carnívoros terrestres de todos los tiempos y su concepto de la alimentación era muy distinto del que tienen las especies modernas”, concluye Longrich.

sábado, 16 de octubre de 2010

La cueva de los cristales gigantes

Exploradores intentan descubrir los secretos de la cueva de cristales gigantes que se encuentra en México, a unos 300 metros debajo de la superficie del desierto de Naica, cerca de Chihuahua.
La cueva es de muy difícil acceso y muy peligrosa, y las condiciones reinantes en el llamado “palacio del ” son extremas. Hay una humedad del 90 por ciento y una temperatura de 50 grados Celsius. Además del riesgo que significa caminar debajo de estos gigantescos cristales de .La cueva de cristales gigantes
Esta fabulosa cueva fue descubierta en el año 2000 y es sólo una de las muchas de una compleja red de cuevas, algunas de ellas ya conocidas y con nombres como “Cueva de las espadas”, “El ojo de la reina” o “la cueva del navegante”.

Los del palacio de probablemente sigan sin revelarse. Sin embargo, la industria minera tiene un especial interés por preservar esta red de y promover la exploración. Podría significar un avance en la minería.
Aunque la principal característica de los cristales es su formación, en la que participan minerales como el plomo, zinc y plata, el mayor desafío consiste en descubrir los a nivel microscópico en las cuevas, principalmente en los cristales.
Se han tomado muestras de agua y se encontraron con una intensa actividad microbiana, también hallaron una enorme cantidad de virus. Esto revelaría la existencia de un ecosistema completo a nivel microscópico.
Otras conclusiones que arrojan estas investigaciones nos permiten suponer que existen vínculos entre estas cuevas y otras cuevas que pueden existir por ejemplo, en el planeta Marte. A pesar que la geología de Marte es distinta a la de la tierra, es muy probable que la actividad geotérmica proporcione una zona donde el agua podría formar similares a la cueva de los cristales.

martes, 12 de octubre de 2010

Bolígrafo inteligente

La empresa californiana Liveescribe acaba de poner a la venta un bolígrafo inteligente llamado Echo, capaz de guardar en su memoria todo aquello que se escribe o dibuja con él y, además, grabar lo que se escucha y se habla. Después, al conectar el boli al ordenador con su USB, transfiere las notas y los archivos de texto y audio para guardarlos, compartirlos o editarlos.
Fuente: El País